Enkarterri, la Euskadi más enigmática

Visita Enkarterri (Las Encartaciones), la comarca más occidental de Bizkaia. Villas medievales, turismo rural, cultural y gastronómico a sólo un paso de Bilbao, en plena naturaleza

A muy pocos minutos de Bilbao, entre grandes cumbres y valles, se abre paso la comarca más desconocida de Bizkaia: Enkarterri (Las Encartaciones), un territorio de inmensas panorámicas, donde la montaña y la costa se funden en un mismo paraje de inmensas panorámicas.

En Enkarterri el visitante se perderá entre callejuelas medievales, se adentrará en torres y fortalezas inexpugnables y descubrirá cuevas únicas en el mundo. La comarca constituye la perfecta unión entre tradición y naturaleza, quizá porque el entorno ha sido el motor de su historia.

Villas medievales

Puente Viejo, en Balmaseda.

Balmaseda, la primera villa fundada en Bizkaia (1199), se encuentra encajonada en un estrecho desfiladero bañado por las aguas del río Cadagua. Al otro lado de su emblemático puente medieval, el casco histórico dibuja un recorrido repleto de iglesias, palacetes y casas señoriales en el que conviven los más diversos estilos arquitectónicos: templos góticos, palacetes barrocos o la casa consistorial, conocida como ‘La mezquita’ por su soberbio pórtico de inspiración mudéjar.

La villa, celosa de las tradiciones del lugar, honra su historia y su afamado Vía Crucis en dos museos municipales a los que se suma Boinas La Encartada, una fábrica textil que se conserva tal cual se inauguró en el siglo XIX y que guía al visitante por los albores de la industrialización en Euskadi a través de nuestra prenda más distintiva: la txapela.

Lanestosa, segunda villa encartada, apenas suma un centenar de habitantes y parece indemne al paso del tiempo. Sus callejuelas empedradas, flanqueadas por casonas populares con balcones corridos, han conservado la misma estructura desde su fundación en el siglo XIII, junto con el puente medieval y los hornos caleros.

Turismo rural


Pero, ante todo, Enkarterri destaca por la exuberancia de sus paisajes. En pocos lugares la naturaleza se manifiesta con tanto esplendor. Entre los municipios de Turtzioz y Karrantza se alza el inconfundible telón de fondo del Parque Natural de Armañón, cuyos macizos kársticos resguardan hayedos y encinares propios del Mediterráneo a sólo unos kilómetros del litoral cantábrico.

Armañón es un lugar de récords. En sus entrañas se abre un pasadizo infinito de simas y grutas, algunas abiertas únicamente a espeleólogos por su profundidad abismal. La cueva de Pozalagua (Karrantza), elegida Mejor Rincón de la Guía Repsol en 2013, esconde la mayor concentración del mundo de estalactitas excéntricas, unas formaciones de apenas un milímetro de grosor que parecen desafiar las leyes de la gravedad entrelazándose a capricho. Sólo en Australia se da un fenómeno de semejante magnitud.

Una historia de leyenda

Las casas-torre que pueblan el territorio dan cuenta de las luchas entre feudos rivales que forjaron la leyenda belicosa de los valles de Enkarterri en la Edad Media. Torre Loizaga, otra fortaleza del siglo XIV flanqueada por montañas y viñedos de txakoli, acoge hoy en día la colección de Rolls-Royce Miguel de la Vía, la mayor de Europa.

La paz que trajo el fin de las guerras dio paso a una época dorada. Se edificaron iglesias, conventos y palacetes y, por primera vez, se pensó en el ocio, como demuestran los cosos taurinos construidos junto a los templos.

Tierra de indianos

Mansión de indianos en Karrantza

Sin embargo, la apertura en el siglo XVIII de una nueva ruta a la meseta sumió a la comarca en un prolongado declive. Muchos jóvenes no vieron otra alternativa que probar fortuna y lanzarse a hacer las Américas. Y algunos la consiguieron. Los afamados indianos regresaron al cabo de los años para construir grandiosas mansiones que derrochaban lujo y extravagancia.

El capital de los indianos contribuyó a la expansión industrial de la comarca. A finales del siglo XIX la minería a cielo abierto adquirió una relevancia extraordinaria, como aún revelan las sobrecogedoras panorámicas lunares que dominan la parte más occidental de Enkarterri.

El mineral de hierro se transportaba en ferrocarril hasta el cargadero de Itsaslur, que hoy conforma el último tramo de la Vía Verde de los Montes de Hierro, la más extensa de Bizkaia. El paseo marítimo sortea los acantilados del Cantábrico y ofrece unas vistas inigualables de la playa de La Arena, que se expande entre Muskiz y Zierbena a lo largo de más de un kilómetro.

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